Los destornilladores son una de las herramientas más básicas y, al mismo tiempo, más utilizadas tanto en un taller de automoción como en cualquier caja de herramientas. Aunque a primera vista puedan parecer herramientas sencillas, existen numerosos tipos de destornilladores diseñados para trabajar con diferentes tornillos, materiales y aplicaciones.
Utilizar el destornillador incorrecto no solo dificulta el trabajo: también puede dañar la cabeza del tornillo, deteriorar la propia herramienta e incluso provocar lesiones si el destornillador resbala.
En esta guía de Sobre Automóvil vamos a conocer los principales tipos de destornilladores, sus características y para qué se utiliza cada uno, prestando especial atención a sus aplicaciones en mecánica y automoción.
¿Qué es un destornillador?
Un destornillador es una herramienta manual diseñada principalmente para apretar y aflojar tornillos. Su funcionamiento se basa en transmitir mediante la mano un movimiento de rotación desde el mango hasta la cabeza del tornillo.
Aunque existen muchas variantes, un destornillador convencional está formado principalmente por tres partes:
- Mango: zona por la que sujetamos la herramienta.
- Vástago: barra metálica que une el mango con la punta.
- Punta: parte que encaja en la cabeza del tornillo.
La geometría de esta última es precisamente la que determina los diferentes tipos de destornilladores.
Destornillador plano
El destornillador plano es uno de los modelos más antiguos y reconocibles. Su punta termina en una hoja recta que encaja en tornillos con una única ranura.
Existen destornilladores planos de diferentes anchuras y espesores, por lo que es importante seleccionar una punta que se adapte correctamente al tornillo.
Ejemplo: si utilizamos un destornillador demasiado pequeño para un tornillo grande, la fuerza se concentrará sobre una superficie reducida y será mucho más fácil deformar la ranura.
Aunque continúa siendo muy utilizado, en automoción moderna los tornillos de cabeza plana son menos habituales que otros sistemas.
Destornillador Phillips
El destornillador Phillips, normalmente identificado como PH, utiliza una punta en forma de cruz.
Es uno de los sistemas más extendidos y podemos encontrar tamaños como:
- PH0
- PH1
- PH2
- PH3
El PH2 es especialmente común en trabajos generales.
La ventaja de la cabeza Phillips frente a la plana es que permite centrar mejor el destornillador y transmitir el par de apriete de manera más uniforme.
Sin embargo, debemos seleccionar siempre el tamaño correcto. Utilizar un PH1 sobre un tornillo diseñado para PH2 puede terminar redondeando o deteriorando la cabeza.
Destornillador Pozidriv
El Pozidriv, identificado normalmente mediante las letras PZ, puede confundirse fácilmente con el Phillips porque ambos presentan una forma de cruz.
Sin embargo, no son iguales.
La cabeza Pozidriv incorpora unas marcas adicionales entre las ranuras principales y está diseñada para proporcionar un mejor contacto entre la herramienta y el tornillo.
Los tamaños habituales incluyen:
- PZ0
- PZ1
- PZ2
- PZ3
Una equivocación bastante frecuente consiste en utilizar indistintamente puntas PH y PZ. Aunque en determinados casos pueda parecer que encajan, no es recomendable intercambiarlas, ya que podemos dañar tanto el tornillo como la herramienta.
Destornillador Torx
Los destornilladores Torx utilizan una característica punta con forma de estrella de seis lóbulos.
Es un sistema especialmente importante en automoción, electrónica y maquinaria porque permite transmitir un par elevado con un riesgo relativamente bajo de que la herramienta se salga del tornillo.
Algunas medidas habituales son:
- T10
- T15
- T20
- T25
- T30
- T40
En un automóvil podemos encontrar tornillos Torx en paneles interiores, componentes eléctricos, elementos de carrocería y numerosos conjuntos mecánicos.
Por esta razón, disponer de un buen juego de puntas y destornilladores Torx resulta prácticamente imprescindible para trabajar en vehículos modernos.
Torx de seguridad
Existe una variante denominada habitualmente Torx de seguridad, Security Torx o Torx TR.
Su aspecto exterior es similar al Torx convencional, pero incorpora un pequeño pasador en el centro del tornillo.
Por este motivo, la herramienta necesita disponer de un orificio central para poder introducirse correctamente.
Este sistema se utiliza cuando el fabricante pretende dificultar el desmontaje utilizando herramientas convencionales.
Destornilladores hexagonales
Las puntas hexagonales trabajan con tornillos cuya cavidad presenta seis caras.
Aunque frecuentemente asociamos este sistema con las conocidas llaves Allen, también existen destornilladores y puntas hexagonales para mangos intercambiables.
Son especialmente útiles cuando necesitamos trabajar rápidamente con tornillería Allen de pequeñas dimensiones.
En mecánica podemos encontrarlas en numerosos componentes, aunque para tornillos que requieren pares elevados normalmente será más apropiado utilizar una llave, carraca o vaso adecuado.
Destornillador Robertson
El sistema Robertson utiliza una cavidad cuadrada.
Es menos frecuente en España y Europa que los sistemas Phillips, Pozidriv o Torx, pero resulta interesante conocerlo porque podemos encontrarlo en determinados productos y maquinaria procedentes de otros mercados.
Su diseño proporciona un buen contacto entre la herramienta y el tornillo, reduciendo la posibilidad de deslizamiento.
Destornillador de precisión
Los destornilladores de precisión no hacen referencia necesariamente a un único tipo de punta.
Son destornilladores de dimensiones reducidas diseñados para trabajar con tornillos muy pequeños.
Un juego de precisión puede incorporar puntas:
- Planas.
- Phillips.
- Torx.
- Hexagonales.
- Otras puntas especiales.
Resultan especialmente útiles en electrónica, cuadros de instrumentos, mandos, dispositivos eléctricos y pequeños componentes.
En los vehículos modernos, donde la electrónica tiene cada vez mayor protagonismo, disponer de herramientas de precisión puede resultar muy útil.
Destornilladores aislados para electricidad
Cuando trabajamos con electricidad podemos encontrar destornilladores aislados, diseñados específicamente para reducir el riesgo eléctrico dentro de sus condiciones de utilización.
Normalmente disponen de un aislamiento que cubre gran parte del vástago.
Es importante no confundir un mango recubierto de plástico con una herramienta certificada para trabajos eléctricos. Si se va a trabajar sobre instalaciones con riesgo eléctrico, deben utilizarse herramientas específicamente homologadas para ello y respetar siempre los procedimientos de seguridad correspondientes.
Destornillador portapuntas
El destornillador portapuntas permite utilizar un único mango con numerosas puntas intercambiables.
Podemos disponer, por ejemplo, de un juego que incluya:
- PH.
- PZ.
- Torx.
- Hexagonales.
- Planas.
- Puntas de seguridad.
Su principal ventaja es la versatilidad.
En lugar de transportar numerosos destornilladores completos podemos disponer de un mango y una caja relativamente pequeña con diferentes puntas.
Para trabajos de automoción es una herramienta especialmente práctica, aunque para un uso profesional intensivo puede ser conveniente complementarlo con destornilladores completos de las medidas más utilizadas.
Destornillador de carraca
El destornillador de carraca incorpora un mecanismo que permite girar la herramienta alternativamente sin tener que soltar y recolocar continuamente la mano.
Generalmente podemos seleccionar tres posiciones:
- Giro hacia la derecha.
- Giro hacia la izquierda.
- Posición bloqueada.
Este sistema permite trabajar con mayor rapidez, especialmente cuando debemos retirar tornillos relativamente largos.
En trabajos de mantenimiento y desmontaje de componentes del automóvil puede ahorrar bastante tiempo.
Destornilladores cortos
Los destornilladores cortos, conocidos también como destornilladores Stubby, disponen de un mango y un vástago considerablemente más pequeños.
¿Para qué sirven?
Principalmente para acceder a lugares donde existe muy poco espacio.
Esta situación es extremadamente frecuente en automoción. El vano motor y otras zonas del vehículo pueden contener componentes muy próximos entre sí, haciendo imposible introducir un destornillador convencional.
Un destornillador corto puede solucionar fácilmente este problema.
Destornilladores largos
En el extremo contrario encontramos los destornilladores de vástago largo.
Permiten acceder a tornillos situados en zonas profundas o detrás de otros componentes.
Son especialmente interesantes en automoción porque algunos tornillos pueden encontrarse a varios centímetros de profundidad y resultar prácticamente inaccesibles con una herramienta convencional.
Por ello, en un taller es recomendable disponer tanto de destornilladores cortos como largos.
Destornillador acodado
El destornillador acodado está diseñado para trabajar cuando no existe espacio suficiente para colocar la herramienta perpendicularmente al tornillo.
Puede recordar a una llave en forma de L y resulta útil en determinados espacios reducidos.
Actualmente muchas de estas situaciones pueden resolverse también utilizando portapuntas compactos, pequeñas carracas y adaptadores angulares.
Destornillador de impacto
El destornillador de impacto manual es una herramienta especialmente interesante para mecánica.
Se utiliza cuando tenemos un tornillo extremadamente apretado o parcialmente agarrotado.
Su funcionamiento combina dos acciones:
golpe + giro
Al golpear la parte posterior de la herramienta con un martillo, el mecanismo transforma parte de esa fuerza en un pequeño movimiento de rotación.
Esto puede ayudar a liberar tornillos que resultarían muy difíciles de desmontar utilizando únicamente un destornillador convencional.
Debe utilizarse correctamente y con una punta perfectamente adaptada al tornillo, ya que una punta incorrecta puede deteriorarlo rápidamente.
Destornillador eléctrico
Los destornilladores eléctricos utilizan un pequeño motor alimentado generalmente mediante una batería recargable.
Son especialmente útiles cuando tenemos que colocar o retirar una gran cantidad de tornillos.
Sin embargo, debemos controlar el par aplicado.
En tornillos pequeños o componentes delicados, un exceso de fuerza puede dañar la rosca, romper el tornillo o deteriorar la pieza sobre la que estamos trabajando.
Una buena práctica consiste en utilizar la herramienta eléctrica para aproximar el tornillo y realizar el apriete final manualmente cuando el trabajo requiera especial sensibilidad.
¿Qué destornilladores necesitamos para trabajar en un automóvil?
Si queremos preparar una caja de herramientas básica para mantenimiento y mecánica del automóvil, no necesitamos comprar desde el principio todos los destornilladores existentes.
Un buen conjunto inicial podría incluir:
- Destornilladores planos de varios tamaños.
- Phillips PH1, PH2 y PH3.
- Pozidriv PZ1 y PZ2.
- Juego de puntas Torx.
- Algunas medidas Torx de seguridad.
- Juego de puntas hexagonales.
- Destornillador corto.
- Destornillador largo.
- Portapuntas.
- Pequeño juego de precisión.
Posteriormente podremos ampliar nuestra colección según los trabajos que realicemos con mayor frecuencia.
Cómo elegir correctamente un destornillador
Antes de aflojar un tornillo debemos observar cuidadosamente su cabeza.
La punta debe introducirse correctamente y con la menor holgura posible.
Por ejemplo, si tenemos un tornillo Torx T30, debemos utilizar una punta T30 y no intentar trabajar con una T25 simplemente porque consiga introducirse.
Una herramienta demasiado pequeña concentra la fuerza sobre determinadas zonas y aumenta enormemente el riesgo de redondear la cabeza del tornillo.
La misma regla se aplica a Phillips, Pozidriv, Allen y prácticamente cualquier otro sistema.
Errores que debemos evitar
Aunque utilizar un destornillador parece sencillo, existen algunos errores muy habituales:
- Utilizar un destornillador como cincel.
- Hacer palanca con herramientas no diseñadas para ello.
- Utilizar una punta demasiado pequeña.
- Confundir Phillips con Pozidriv.
- Trabajar con puntas desgastadas.
- Aplicar un par excesivo.
- Utilizar herramientas deterioradas.
- Golpear un destornillador convencional.
- Trabajar con herramientas inadecuadas sobre instalaciones eléctricas.
El destornillador debe utilizarse principalmente para la función para la que ha sido diseñado.
¿Por qué existen tantos tipos de tornillos y destornilladores?
La existencia de numerosos diseños no responde únicamente a cuestiones comerciales.
Cada geometría puede ofrecer diferentes características relacionadas con el par transmisible, facilidad de fabricación, centrado de la herramienta, resistencia al deslizamiento o dificultad de manipulación.
Por ejemplo, sistemas como Torx permiten transmitir eficazmente fuerzas elevadas y por ello se han extendido enormemente en sectores como la automoción.
También existen tornillos de seguridad diseñados específicamente para dificultar su desmontaje mediante herramientas convencionales.
Cómo cuidar nuestros destornilladores
Un destornillador de calidad puede durar muchos años si recibe un mantenimiento adecuado.
Conviene:
- Mantener las puntas limpias.
- No utilizar puntas deterioradas.
- Evitar la humedad durante su almacenamiento.
- Limpiar restos de grasa y suciedad después de trabajar.
- Guardarlos ordenados por tamaños y tipos.
- No utilizarlos para funciones para las que no fueron diseñados.
También debemos revisar periódicamente el estado del mango y del vástago.
Una punta desgastada puede parecer todavía utilizable, pero aumenta considerablemente la posibilidad de dañar los tornillos.
Conclusión: cada tornillo necesita su destornillador
Conocer los diferentes tipos de destornilladores es mucho más importante de lo que podría parecer. Elegir correctamente la herramienta facilita el trabajo, permite aplicar la fuerza de manera adecuada y, sobre todo, evita deteriorar la tornillería.
Para trabajar en mecánica y automoción, los destornilladores planos, Phillips, Pozidriv y especialmente Torx forman parte del equipamiento básico, pero también resulta muy útil disponer de herramientas cortas, largas, portapuntas y juegos de precisión.
La regla fundamental es sencilla: no debemos utilizar el destornillador que simplemente consiga entrar en el tornillo, sino exactamente el tipo y tamaño para el que ese tornillo ha sido diseñado.
Una buena herramienta, utilizada correctamente, no solo hace el trabajo más fácil: también ayuda a realizar reparaciones más limpias, seguras y profesionales.
